Vuelos de la Muerte: Por primera vez se juzga a los pilotos del Ejército

A poco tiempo de la sentencia final del juicio denominado Vuelos de la Muerte en Campo de Mayo, Rodolfo 'Petizo' Novillo detalla, en primera persona, las sensaciones de ser testigo como hermano de una de las cinco víctimas que tiene este proceso, considerado como uno de los más importantes del país.

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En diciembre, las partes del juicio realizaron una visita ocular en Campo de Mayo a fin de recolectar pruebas que fueron contundentes para la investigación. Foto: La Retaguardia.

*Por Rodolfo Novillo 

El inicio del juicio de los “Vuelos de la Muerte” de Campo de Mayo, como todos los juicios de Lesa Humanidad, son el resultado de décadas de luchas, de los Organismos y de muchos militantes que no bajaron los brazos, a pesar de tantos obstáculos.

En la visita ocular, Pablo Llonto sigue su paso a la par de Rodolfo Novillo, el hermano de Rosa Eugenia Novillo Corvalán, una de las víctimas de los vuelos de la muerte. Foto: La Retaguardia.

Nuestra familia, al igual que tantas otras, desde el momento de anoticiarnos del secuestro de nuestra hermana Rosa, a quien llamábamos ‘Tota’, y de su compañero Guillermo ‘el Negro’ Pucheta, inició el duro y riesgoso camino de su búsqueda.

A pesar de ser una familia numerosa, en plena dictadura, yo estaba detenido en la Penitenciaria de Córdoba, tenía dos hermanas en el exilio, y otro hermano clandestino en el país. Mi madre estaba bastante sola. Sin embargo, recorrió todos los lugares, cuartel, comisaria, iglesia, instituciones públicas etc., sin abandonar la búsqueda.

La sonrisa de Tota

Con el retorno de la democracia, yo ya en libertad y mis hermanos vueltos del exilio, la búsqueda tomó otro impulso y algunos resultados. Recién en 1999, el Equipo Argentino de Antropología Forense, nos daría la noticia de la identificación del cuerpo de Tota, y su recuperación. Ahí comenzó otra etapa, pues logramos armar sus últimos días con la aparición de su cuerpo en la costa del Rio de la Plata.

Desde ese momento hasta el presente, llegando al final de las audiencias del denominado juicio «Vuelos de la Muerte», y a la espera de la sentencia, uno empieza a sentirse alivianado y poder imaginar la sonrisa de Tota.

La participación del ejército en los vuelos de la muerte

La importancia del juicio radica, entre otras cosas, en que por primera vez se juzga la participación del ejército en los vuelos de la muerte. Rompe, de algún modo, la impunidad de la que gozaron hasta este momento los pilotos del ejército, y esperemos sea el comienzo de futuros juicios.

Si bien el número de acusados (5) y el de victimas (5), no es representativo de los aproximadamente 5000 secuestrados que habrían pasado por Campo de Mayo, es importante.

El testimonio de ex soldados

Otro de los aspectos que se remarcan de este juicio fue la participación de cientos de ex soldados que hicieron la conscripción en Campo de Mayo. Luego de una campaña de información y sensibilización, se logró que muchos de ellos se sumaran a testimoniar su paso por Campo de Mayo en ese periodo del horror.

Gracias a ellos se pudo ir descorriendo el velo del horror. También a la aparición en la Costa de los cuerpos de nuestros familiares, secuestrados, torturados, asesinados y lanzados finalmente desde los aviones del ejército a las aguas del Rio de la Plata y del Atlántico.

Nuestros compañeres y familiares no se resignaron nunca a desaparecer. Volvieron a la costa, y ahora regresan de la boca de las colimbas a que se haga finalmente justicia. Estoy seguro que ellos nos reclamarían, justicia por los 30000.

«Quiero creer que la sentencia será, después de 44 años, justicia»

Es difícil sintetizar en algunos renglones tanta historia, tanto dolor, tanta injusticia. Pero también tanta lucha.

Visita judicial a las instalaciones militares y los hangares de Campo de Mayo, en el marco del juicio. Foto: Página 12.

A fines de diciembre, se realizó una visita judicial a las instalaciones militares y los hangares de Campo de Mayo. Estuvieron presentes familiares de las víctimas, jueces, fiscales, abogados y testigos. Permitió corroborar los datos aportados por ex conscriptos en el juicio por los “vuelos de la muerte”. Incluso, pudieron verse tres aviones que fueron usados durante el terrorismo de Estado

¿Cómo contar los sentimientos que se viven? Cuando recorrimos Campo de Mayo, en visita ocular, con una delegación de 30 personas, con jueces, abogados, el Equipo Argentino de Antropología Forense, querellantes, y uno de los acusados.

Recorrer palmo a palmo el lugar ya destruido, donde estuvieron secuestrados. La pista donde despegaban los aviones, las torres, los hangares. Y finalmente encontrar los aviones derruidos, abandonados, como chatarra, subir a ellos, los FIAT, su ‘panza’. Por el mismo lugar desde donde arrojaban a nuestros familiares, y el piloto, asesino y genocida, a tu lado, opinando.

El genocida intentando desviar la atención. Descalificando los argumentos del colimba que nos acompañaba. El mismo colimba nos mostraba donde estaban los lugares de esta historia. Donde encontraron ellos en la pista, mientras la limpiaban, las ampollas del sedante que les daban a nuestros familiares y compañeros antes de subirlos a los aviones. A los que aún estaban vivos, claro, porque a Tota, ya la habían asesinado.

Es demasiado contundente, las pruebas de este juicio están por decenas. Quiero creer que la sentencia será, después de 44 años, justicia. Para ellos, para nosotros, y para esta sociedad tan golpeada.

 

 

1 Comentario

  1. Gracias a ese gran equipo de Sera Justicia.
    Siempre acompañando y difundiendo, esclareciendo e informando.
    En silencio, construyen y generan conciencia.

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